Épisode 3

Menopausia sin tabúes

Sofocos: entender el mecanismo y encontrar las soluciones adecuadas

Odile Bagot explica el mecanismo de los sofocos y las soluciones disponibles, incluso para las mujeres que han tenido cáncer de mama.

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Lo que aprenderás en este episodio

En este episodio, Odile Bagot aborda el síntoma más frecuente y más incapacitante de la menopausia: los sofocos. Entenderás el mecanismo detrás de este síntoma, y todo el abanico de soluciones disponibles, incluso para las mujeres con antecedente de cáncer de mama.

  • Cómo reconocer un sofoco, y por qué afecta a casi todas las mujeres
  • El verdadero mecanismo detrás de este síntoma, todavía parcialmente misterioso
  • El tratamiento hormonal, y por qué no siempre se puede dar
  • Las soluciones específicas para las mujeres con antecedente de cáncer de mama
  • Los trucos sencillos del día a día que marcan una verdadera diferencia
💡 Cifras clave

El fezolinetant (Veoza), primer tratamiento no hormonal de los síntomas vasomotores de la menopausia, está disponible en Francia desde abril de 2025, con receta y no reembolsado, con necesidad de vigilancia hepática.

Fuente: Vidal.fr, « VEOZA: tratamiento no hormonal de los síntomas vasomotores ligados a la menopausia ».

___

Entre el 70 y el 75% de las mujeres presentarán síntomas vasomotores (sofocos, sudores nocturnos) en la menopausia.

Fuente: Vidal.fr, mismo artículo.

Reconocer un sofoco

Un sofoco es una sensación de calor seco que sube, a veces desde el tórax, con la cara enrojeciendo (a menudo mucho menos visible para los demás de lo que la mujer misma percibe). Sube de golpe, y desaparece igual de rápido. La otra forma que puede tomar son los sudores nocturnos, a veces tan intensos que empapan el camisón. El conjunto se llama trastornos vasomotores.

Un síntoma que afecta a casi todas las mujeres, y que dura

Al menos tres de cada cuatro mujeres tendrán sofocos. Aparecen desde la transición menopaúsica, son especialmente intensos el primer año sin regla y los siguientes, pero al cabo de cinco años, la mitad de las mujeres todavía los tienen. Algunas pacientes los siguen teniendo a los 70-75 años. Muy pocas mujeres se libran por completo.

Un verdadero obstáculo en el día a día

Los sudores nocturnos deterioran el sueño. También es un obstáculo social, sobre todo en el trabajo (desacuerdos sobre la temperatura ambiente). Y hay un impacto en la salud cardiovascular a largo plazo, ya que los sofocos repetidos dañan los vasos sanguíneos.

Entender el mecanismo: un termostato hipersensible

El termostato que regula nuestra temperatura corporal se encuentra en el hipotálamo. Normalmente, tolera variaciones de aproximadamente 1°C antes de activar una regulación (vasodilatación para evacuar el calor). En la menopausia, este termostato se vuelve hipersensible: una variación de solo 0,1°C basta para desencadenar un sofoco. Está bajo el control de los estrógenos: dar estrógenos a una mujer menopáusica hace desaparecer los sofocos en casi todos los casos. Pero el mecanismo no está totalmente esclarecido: las mujeres con anorexia, que tampoco tienen estrógenos, generalmente no tienen sofocos.

Cuidado con los "falsos" sofocos

Ciertas hipertensiones particulares, una anemia severa o un mal funcionamiento tiroideo pueden dar sensaciones de calor distintas a los sofocos característicos de la menopausia. Si el perfil es atípico, una consulta médica permite descartar estas causas.

El tratamiento más eficaz: la THM

El tratamiento hormonal de la menopausia sigue siendo el tratamiento más radical, pero teóricamente solo se da tras la menopausia confirmada (un año completo sin regla). Durante ese año de transición, difícil de identificar mientras no ha terminado, hay que apoyarse en otras soluciones, sobre todo los suplementos alimenticios.

El caso particular de las mujeres con antecedente de cáncer de mama

Estas mujeres viven una verdadera "triple pena": el cáncer, la menopausia que sufren de lleno, y la imposibilidad de recurrir al tratamiento hormonal. Además, los potentes tratamientos anti-estrógenos que reciben multiplican la intensidad de sus sofocos. Importante saber: el tratamiento hormonal de la menopausia no aumenta el riesgo de cáncer de mama, pero sigue contraindicado en mujeres que ya lo han tenido, por precaución, debido a los receptores de estrógenos que suelen tener estas células cancerosas (llamadas "hormonodependientes").

El fezolinetant: una nueva opción no hormonal

Desde 2025, existe un nuevo tratamiento no hormonal: el fezolinetant (Veoza), un comprimido diario que alivia a aproximadamente dos tercios de las mujeres afectadas, sin contraindicación en caso de antecedente de cáncer de mama. Todavía cuesta alrededor de 80€ al mes (no reembolsado), y requiere una vigilancia hepática debido a un riesgo de toxicidad en el hígado.

Los fitoestrógenos: una precaución a conocer

Los fitoestrógenos (como la soja) son plantas que actúan como los estrógenos. Por principio de precaución, los suplementos alimenticios concentrados en fitoestrógenos se desaconsejan en mujeres con antecedente de cáncer de mama, pero atención, la soja en la alimentación normal no es un problema, e incluso algunos estudios sugieren un efecto protector. Es precisamente la concentración en el suplemento lo que plantea dudas, no el alimento. En caso de duda, consultarlo con el profesional de salud.

Las soluciones del día a día

El abanico: sencillo, económico, realmente eficaz, no hay que subestimarlo. La ropa de cama: dormir juntos pero con edredón separado (un edredón fino para una misma), una funda de almohada de seda para la frescura, una habitación fresca. La alimentación: evitar platos picantes o muy calientes, que pueden agravar los sofocos (y la rosacea en las mujeres afectadas). El apoyo psicológico no trata directamente los sofocos, pero puede ayudar a vivir mejor este periodo si resulta difícil.

Tenemos derecho a estar en transición menopaúsica o en inicio de menopausia con sofocos, a abrir la ventana y abanicarnos. No hay que avergonzarse de ello.

🔎 Definiciones útiles

Trastornos vasomotores: conjunto formado por los sofocos y los sudores nocturnos, ligados a una alteración del termostato corporal en la menopausia.

___

Fitoestrógeno: compuesto de origen vegetal (como en la soja) que actúa en el organismo de forma similar a los estrógenos.

___

Cáncer hormonodependiente: cáncer cuyas células poseen receptores de estrógenos y/o progesterona, lo que influye en la elección de los tratamientos y las precauciones a tomar (incluida la exclusión de la THM).

🎯 Actions concrètes

  • No dudar en usar un abanico o accesorios refrescantes durante un sofoco, sin complejos
  • Adaptar la ropa de cama: edredón fino separado, funda de almohada de seda, habitación fresca
  • Limitar los platos picantes o muy calientes si los sofocos son frecuentes
  • Si los sofocos son muy molestos, hablarlo con mi médico para evaluar un tratamiento hormonal (una vez confirmada la menopausia)
  • Si mis sofocos son repetidos a lo largo del día pero el perfil no coincide con el descrito (aislados, asociados a otros signos), consultar para descartar otra causa (tiroides, anemia, hipertensión)
  • Si un tratamiento hormonal no es posible (antecedente de cáncer de mama especialmente), preguntar a mi médico si el fezolinetant (Veoza) es una opción adecuada
  • En caso de antecedente de cáncer de mama, verificar con mi profesional de salud la composición de cualquier suplemento alimenticio que tome (evitar los fitoestrógenos concentrados)
  • Si la vivencia es difícil, considerar un acompañamiento psicológico como complemento a las soluciones físicas, no como sustituto
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🔊 Este programa es un programa de información realizado por un profesional capacitado. Este es un consejo genérico y no es un diagnóstico personalizado. En todos los casos, le recomendamos que lo haga un ginecólogo y/o una comadrona para un seguimiento individualizado.
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Lo que aprenderás en este episodio

En este episodio, Odile Bagot aborda el síntoma más frecuente y más incapacitante de la menopausia: los sofocos. Entenderás el mecanismo detrás de este síntoma, y todo el abanico de soluciones disponibles, incluso para las mujeres con antecedente de cáncer de mama.

  • Cómo reconocer un sofoco, y por qué afecta a casi todas las mujeres
  • El verdadero mecanismo detrás de este síntoma, todavía parcialmente misterioso
  • El tratamiento hormonal, y por qué no siempre se puede dar
  • Las soluciones específicas para las mujeres con antecedente de cáncer de mama
  • Los trucos sencillos del día a día que marcan una verdadera diferencia
💡 Cifras clave

El fezolinetant (Veoza), primer tratamiento no hormonal de los síntomas vasomotores de la menopausia, está disponible en Francia desde abril de 2025, con receta y no reembolsado, con necesidad de vigilancia hepática.

Fuente: Vidal.fr, « VEOZA: tratamiento no hormonal de los síntomas vasomotores ligados a la menopausia ».

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Entre el 70 y el 75% de las mujeres presentarán síntomas vasomotores (sofocos, sudores nocturnos) en la menopausia.

Fuente: Vidal.fr, mismo artículo.

Reconocer un sofoco

Un sofoco es una sensación de calor seco que sube, a veces desde el tórax, con la cara enrojeciendo (a menudo mucho menos visible para los demás de lo que la mujer misma percibe). Sube de golpe, y desaparece igual de rápido. La otra forma que puede tomar son los sudores nocturnos, a veces tan intensos que empapan el camisón. El conjunto se llama trastornos vasomotores.

Un síntoma que afecta a casi todas las mujeres, y que dura

Al menos tres de cada cuatro mujeres tendrán sofocos. Aparecen desde la transición menopaúsica, son especialmente intensos el primer año sin regla y los siguientes, pero al cabo de cinco años, la mitad de las mujeres todavía los tienen. Algunas pacientes los siguen teniendo a los 70-75 años. Muy pocas mujeres se libran por completo.

Un verdadero obstáculo en el día a día

Los sudores nocturnos deterioran el sueño. También es un obstáculo social, sobre todo en el trabajo (desacuerdos sobre la temperatura ambiente). Y hay un impacto en la salud cardiovascular a largo plazo, ya que los sofocos repetidos dañan los vasos sanguíneos.

Entender el mecanismo: un termostato hipersensible

El termostato que regula nuestra temperatura corporal se encuentra en el hipotálamo. Normalmente, tolera variaciones de aproximadamente 1°C antes de activar una regulación (vasodilatación para evacuar el calor). En la menopausia, este termostato se vuelve hipersensible: una variación de solo 0,1°C basta para desencadenar un sofoco. Está bajo el control de los estrógenos: dar estrógenos a una mujer menopáusica hace desaparecer los sofocos en casi todos los casos. Pero el mecanismo no está totalmente esclarecido: las mujeres con anorexia, que tampoco tienen estrógenos, generalmente no tienen sofocos.

Cuidado con los "falsos" sofocos

Ciertas hipertensiones particulares, una anemia severa o un mal funcionamiento tiroideo pueden dar sensaciones de calor distintas a los sofocos característicos de la menopausia. Si el perfil es atípico, una consulta médica permite descartar estas causas.

El tratamiento más eficaz: la THM

El tratamiento hormonal de la menopausia sigue siendo el tratamiento más radical, pero teóricamente solo se da tras la menopausia confirmada (un año completo sin regla). Durante ese año de transición, difícil de identificar mientras no ha terminado, hay que apoyarse en otras soluciones, sobre todo los suplementos alimenticios.

El caso particular de las mujeres con antecedente de cáncer de mama

Estas mujeres viven una verdadera "triple pena": el cáncer, la menopausia que sufren de lleno, y la imposibilidad de recurrir al tratamiento hormonal. Además, los potentes tratamientos anti-estrógenos que reciben multiplican la intensidad de sus sofocos. Importante saber: el tratamiento hormonal de la menopausia no aumenta el riesgo de cáncer de mama, pero sigue contraindicado en mujeres que ya lo han tenido, por precaución, debido a los receptores de estrógenos que suelen tener estas células cancerosas (llamadas "hormonodependientes").

El fezolinetant: una nueva opción no hormonal

Desde 2025, existe un nuevo tratamiento no hormonal: el fezolinetant (Veoza), un comprimido diario que alivia a aproximadamente dos tercios de las mujeres afectadas, sin contraindicación en caso de antecedente de cáncer de mama. Todavía cuesta alrededor de 80€ al mes (no reembolsado), y requiere una vigilancia hepática debido a un riesgo de toxicidad en el hígado.

Los fitoestrógenos: una precaución a conocer

Los fitoestrógenos (como la soja) son plantas que actúan como los estrógenos. Por principio de precaución, los suplementos alimenticios concentrados en fitoestrógenos se desaconsejan en mujeres con antecedente de cáncer de mama, pero atención, la soja en la alimentación normal no es un problema, e incluso algunos estudios sugieren un efecto protector. Es precisamente la concentración en el suplemento lo que plantea dudas, no el alimento. En caso de duda, consultarlo con el profesional de salud.

Las soluciones del día a día

El abanico: sencillo, económico, realmente eficaz, no hay que subestimarlo. La ropa de cama: dormir juntos pero con edredón separado (un edredón fino para una misma), una funda de almohada de seda para la frescura, una habitación fresca. La alimentación: evitar platos picantes o muy calientes, que pueden agravar los sofocos (y la rosacea en las mujeres afectadas). El apoyo psicológico no trata directamente los sofocos, pero puede ayudar a vivir mejor este periodo si resulta difícil.

Tenemos derecho a estar en transición menopaúsica o en inicio de menopausia con sofocos, a abrir la ventana y abanicarnos. No hay que avergonzarse de ello.

🔎 Definiciones útiles

Trastornos vasomotores: conjunto formado por los sofocos y los sudores nocturnos, ligados a una alteración del termostato corporal en la menopausia.

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Fitoestrógeno: compuesto de origen vegetal (como en la soja) que actúa en el organismo de forma similar a los estrógenos.

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Cáncer hormonodependiente: cáncer cuyas células poseen receptores de estrógenos y/o progesterona, lo que influye en la elección de los tratamientos y las precauciones a tomar (incluida la exclusión de la THM).

🎯 Acciones concretas

  • No dudar en usar un abanico o accesorios refrescantes durante un sofoco, sin complejos
  • Adaptar la ropa de cama: edredón fino separado, funda de almohada de seda, habitación fresca
  • Limitar los platos picantes o muy calientes si los sofocos son frecuentes
  • Si los sofocos son muy molestos, hablarlo con mi médico para evaluar un tratamiento hormonal (una vez confirmada la menopausia)
  • Si mis sofocos son repetidos a lo largo del día pero el perfil no coincide con el descrito (aislados, asociados a otros signos), consultar para descartar otra causa (tiroides, anemia, hipertensión)
  • Si un tratamiento hormonal no es posible (antecedente de cáncer de mama especialmente), preguntar a mi médico si el fezolinetant (Veoza) es una opción adecuada
  • En caso de antecedente de cáncer de mama, verificar con mi profesional de salud la composición de cualquier suplemento alimenticio que tome (evitar los fitoestrógenos concentrados)
  • Si la vivencia es difícil, considerar un acompañamiento psicológico como complemento a las soluciones físicas, no como sustituto